Un Colegio de Economistas para el futuro

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Juan José Enríquez

Hace más de veinte años me colegié en el Colegio de Economistas de Valencia. Era entonces Inspector de Hacienda del Estado en activo y comencé una colaboración en su prestigioso Máster de Tributación que se extendió por otros veinte años en los que se reforzaron mis sentimientos de pertenencia.

En este tiempo, ha cambiado considerablemente nuestra sociedad y también, para mejor, el Colegio de Economistas. Se han incrementado sus actividades y se ha convertido en un referente en formación especializada del economista. Pero, con todo, su evolución no ha sido la misma en otros aspectos también básicos como son la transparencia y la participación de los colegiados.

Cuando hace dos años surgen las discrepancias respecto a la forma de gestionar el Colegio, un grupo de compañeros, que nunca había participado directamente en la gestión, decidimos dar un paso al frente y presentarnos a unas elecciones de renovación parcial de la Junta de Gobierno, elecciones que finalmente ganamos. Esta experiencia no ha hecho sino reafirmar mi diagnóstico inicial: el Colegio es un centro de formación excelente pero no se ha avanzado, si acaso hemos retrocedido, en aspectos claves de su funcionamiento democrático.

Nuestra sociedad reclama transparencia y puertas abiertas a todas las instituciones. El Colegio de Economistas debe ser un modelo de todo ello y necesita la participación efectiva de todos los colegiados que quieran aportar a nuestro colectivo: 3.800 economistas con un enorme caudal de talento, de conocimientos, de experiencia, que queremos encauzar. Para ello es necesario abrir las estructuras que permitan su participación y aprovechar el valor que sin duda aportarán nuestros compañeros.

En las próximas elecciones de este mes de diciembre, encabezo una candidatura de cambio para el Decanato. Nuestro proyecto se presenta con el aval de más de 100 compañeros y queremos que también más de 100 economistas participen en el futuro en la gestión cotidiana del colegio. Para ello la herramienta más eficaz será abrir las comisiones sectoriales a la participación del colegiado.

Perseguimos objetivos ambiciosos pero tengo la suerte de rodearme de profesionales de la talla de socios de firmas profesionales, de conferenciantes y autores de prestigio, de catedráticos de universidad y expertos en investigación económica, de profesionales que defienden día a día a sus clientes desde sus pequeños o grandes despachos, de directivos de empresas… todos ellos unidos, como decía, por una idea común: situar a nuestro Colegio a la altura de las demandas de nuestros colegiados y de nuestra sociedad.

Eva Máñez